Un cojín de lactancia te permitirá dar el pecho confortablemente y te aliviará de manera óptima durante la toma.
¡Cuánto antes mejor!. Generalmente pasa poco tiempo después del nacimiento del bebé hasta que empieza a buscar tu seno. Algunos bebés desde el principio maman de manera enérgica. Otros toman el seno o saborean con más prudencia. La condición más importante para la instauración de una buena lactancia reside en una pronta colocación al seno y en también en una buena posición.
La elección de la buena posición desde el principio permite evitar problemas de lactancia tales como pezones irritados, cantidad de leche insuficiente, etc. Al cabo de algunos días, podrás amamantar a tu bebé sin ninguna preocupación. Observa los siguientes puntos:
La posición correcta de la madre y el bebé. Una posición confortable de la madre y la buena posición del bebé contribuyen de manera decisiva en la instauración de una buena lactancia. No importa que estés sentada o estirada. A pesar de todo se recomienda cambiar de posición durante el día a fin de aliviar los pezones y vaciar los senos de manera uniforme. Un cojín de lactancia te permitirá amamantar confortablemente. Te aliviará de tal manera que no necesitarás soportar el peso de tu bebé con tus músculos, al contrario, tus brazos podrán reposar en el cojín. Este cojín sirve, por consiguiente, para sostener el brazo de la mamá y no tanto para colocar al bebé. Si sujetas tú misma a tu bebé podrás controlar mejor su posición. Concretamente esto significa que hace falta aguantar al bebé de tal manera que:
Sosteniendo al bebé por la espalda. La espalda de tu bebé reposa sobre tu ante-brazo. Tu sostienes la cabeza de tu bebé con la mano y sus pequeñas piernas están orientadas hacia atrás. En esta posición es particularmente fácil de evaluar y de controlar la cantidad tomada. También es recomendable adoptar esta posición, en particular al principio del periodo de lactancia. Conviene particularmente bien también para amamantar a gemelos, prematuros, después de una cesárea, o si tu bebé está resfriado.
La posición clásica de cuna. El bebé está en tu brazo, de lado, de tal forma que todo su cuerpo está vuelto hacia ti. Tu mano le sostiene el culito.
La posición lateral. Tu bebé y tú estáis estirados de lado, vientre contra vientre. Esta posición es particularmente recomendada durante la noche o si deseas reposar mientras das el pecho durante el día.
Sostener correctamente los senos. Coge tu seno con la mano libre de tal manera que 4 dedos lo sostengan por debajo. El pulgar se coloca como en la siguiente foto, por encima del pezón. La piel debe estar ligeramente estirada hacia adelante, de tal forma que la areola quede flexible y que el bebé al pecho pueda introducir la mayor parte del mismo en la boca.
Cómo el bebé se agarra correctamente al pezón y areola. Haz cosquillas en el labio inferior de tu bebé con el pezón permitiéndole abrir su boca en gran manera. Seguidamente cuando la boca del bebé está bien abierta, centra el pezón en el centro de la misma, y coloca al bebé contra el seno. El mentón y la punta de la nariz del bebé tocan el pecho, el pezón está profundamente introducido en la boca del bebé, y los labios superior e inferior están fruncidos hacia el exterior. Si el bebé está en una buena posición, no es necesario limitar la duración de la toma. ¡Es el bebé que es conducido hacia el pecho, y no el pecho hacia el bebé!. Si al principio sientes un dolor intenso probablemente tu bebé está mal colocado al pecho.

Si quieres retirar a tu bebé del pecho, debes interrumpir la fuerza del vacío que tu bebé ejerce al succionar, para hacerlo es recomendable introducir tu dedo en su boca por las comisuras de los labios. Pero si tu bebé está satisfecho lo normal es que él mismo suelte el pezón.Contrariamente a una idea ampliamente extendida, la mayoría de los bebés alimentados al pecho no tienen necesidad de eructar. A diferencia de los bebés alimentados con biberón, raramente tragan aire al mamar. Pero los bebés que beben rápido, golosamente y que se atragantan tienen aire en el vientre. Si tu bebé está agitado después de la toma, incorpóralo y frótale suavemente la espalda. En general esto permite que el aire que le molesta pueda salir.