Preparación de los senos.
Puedes prepararte para la lactancia a partir de la semana 32 del embarazo. Tus senos no deben en ningún momento estar doloridos y puedes prepararlos de la siguiente forma:
- Expon tus pechos al aire y al sol.
- Fortifica ligeramente la piel frotando los pezones dejándolos en contacto con la ropa, sin llevar sujetadores, por ejemplo.
- Evita utilizar jabón en tu higiene, o cuando te duches, para no estropear la capa protectora natural de los tubérculos de Montgomery.
- Procede un vez al día a hacer un delicado masaje de tus senos (a condición que ello no conlleve riesgos para el embarazo)
- Integra los pezones en los juegos eróticos.